Durante más de una década, invertir en vivienda en España se consideró una de las formas más sencillas para que un ciudadano no comunitario obtuviera la residencia. Esa puerta se ha cerrado: España puso fin a su Golden Visa para inversores. Si contaba con ella, siguen abiertas varias alternativas bien consolidadas, y la mayoría de las personas que desean vivir en España todavía pueden encontrar una vía que se ajuste a su situación.
Qué cambió
La Golden Visa, conocida en general como la autorización de residencia para inversores, se introdujo alrededor de 2013. Permitía a los ciudadanos no comunitarios solicitar la residencia española a cambio de una inversión que reuniera los requisitos, normalmente la compra de un inmueble por encima de un umbral establecido, pero también mediante capital, proyectos empresariales o deuda pública.
Una reforma legislativa derogó este régimen. Tras la fecha de corte, las nuevas solicitudes de residencia para inversores basadas en estas inversiones cualificadas ya no se admiten, por regla general. En la práctica, el modelo de vivienda a cambio de residencia que muchos extranjeros asociaban con España ya no existe.
Hay dos cuestiones que importan a cualquier persona afectada. En primer lugar, los regímenes transitorios suelen diseñarse para proteger a quienes ya disponían de una Golden Visa o la habían solicitado antes del cambio, de modo que los permisos existentes y sus renovaciones pueden seguir reconociéndose; conviene confirmar su propia situación en lugar de darla por supuesta. En segundo lugar, las fechas y la redacción exactas de este tipo de reformas pueden variar. Las normas en esta materia cambian, así que confirme el texto legal vigente y cualquier plazo con un abogado español cualificado antes de basarse en ellos.
Por qué terminó
La decisión reflejó una tendencia europea más amplia. Varios Estados de la UE han ido suprimiendo o restringiendo los regímenes de residencia para inversores y de «ciudadanía por inversión» ante la preocupación por la diligencia debida, la seguridad y el riesgo de blanqueo de capitales.
En España, buena parte del debate público giró en torno a la vivienda. Las autoridades vincularon los visados basados en la propiedad inmobiliaria a la presión sobre el coste de la vivienda en ciudades populares y zonas costeras, y sostuvieron que la residencia no debería ligarse principalmente a la compra de inmuebles. Cualesquiera que fueran las causas de fondo, la dirección política fue alejarse de la inversión a cambio de residencia.
Las vías que se utilizan ahora
Poner fin a la Golden Visa no cierra España a los extranjeros; elimina un atajo. Las siguientes vías siguen disponibles, cada una con sus propias condiciones, y cada una tiende a revisarse con el tiempo.
Visado no lucrativo (NLV)
El visado no lucrativo suele convenir a personas con ingresos pasivos o ahorros suficientes que no necesitan trabajar en España, como jubilados, personas con independencia económica o quienes pasan un período prolongado en el extranjero. Por lo general, hay que acreditar ingresos o fondos estables por encima de un mínimo definido, contar con un seguro médico privado adecuado y demostrar que puede mantenerse sin trabajar localmente.
Como normalmente no permite ejercer un empleo en España, el NLV suele ser el más indicado para quienes obtienen sus ingresos fuera del país, como pensiones, rentas de alquiler o inversiones. Las cuantías exigidas están vinculadas a indicadores oficiales y se revisan de vez en cuando, así que tome cualquier cifra que lea como aproximada y confirme el umbral vigente con un abogado.
Visado de nómada digital
Introducido en fechas recientes, el visado de nómada digital está dirigido, por lo general, a teletrabajadores y autónomos empleados por empresas situadas principalmente fuera de España, o que prestan servicios a ellas. Puede permitirle vivir en España mientras continúa con un trabajo en remoto ya existente y, en muchos casos, traer a familiares cercanos.
Las condiciones habituales incluyen acreditar una relación de empleo en remoto o con clientes que sea real, un nivel mínimo de ingresos, cualificaciones o experiencia pertinentes y cobertura sanitaria. Algunos solicitantes también pueden acceder a un trato fiscal favorable, aunque las normas tributarias son técnicas y personales, por lo que conviene obtener asesoramiento específico sobre su propia situación.
Otras vías consolidadas
- Permisos de trabajo y de profesional altamente cualificado para quienes cuentan con una oferta de empleo o habilidades especializadas.
- Visados de estudiante para matricularse en programas reconocidos, que a veces pueden dar paso a otros permisos.
- Vías de emprendimiento y de trabajo por cuenta propia para quienes ponen en marcha un negocio o trabajan de forma independiente en España.
- Reagrupación familiar para familiares de residentes legales o de nacionales españoles.
- Vías comunitarias y de «arraigo» en circunstancias personales o sociales concretas.
Elegir una vía y evitar errores
La elección correcta depende de su situación: si necesita trabajar, de dónde proceden sus ingresos, su familia y cuánto tiempo piensa quedarse. Un error frecuente es suponer que un solo visado sirve para todo; cada uno suele llevar aparejados sus propios límites en cuanto a trabajo, estancia mínima y renovación.
Tenga presentes algunas cuestiones prácticas. Los umbrales de ingresos y ahorros se mueven con las cifras oficiales, de modo que cualquier número que vea hoy puede cambiar. Los requisitos de seguro médico suelen ser estrictos y específicos. Los documentos procedentes del extranjero a menudo necesitan traducción y legalización. Y los plazos importan, porque algunas solicitudes se presentan desde su país de origen y otras desde dentro de España. Equivocarse en el orden puede costar meses.
Una advertencia antes de actuar
España sigue estando realmente abierta a los extranjeros que quieren vivir, trabajar o jubilarse allí; la Golden Visa era solo una vía entre varias, y posiblemente no la que la mayoría de la gente necesitaba. Esta guía es información general, no asesoramiento jurídico, y las normas en esta materia cambian con frecuencia. Antes de comprometer dinero, firmar un contrato de alquiler o reservar un viaje, conviene hablar con un abogado de inmigración español cualificado que pueda revisar sus circunstancias y confirmar los requisitos, umbrales y plazos vigentes que se le aplican.