Poner fin a un matrimonio en un país que no es el propio puede resultar abrumador, sobre todo cuando usted y su cónyuge tienen pasaportes distintos y las normas parecen escritas para otra persona. Esta guía explica, en términos sencillos, cómo funcionan por lo general el divorcio y el derecho de familia en Alemania para las parejas internacionales.
¿Puede divorciarse en Alemania y qué tribunal conoce del asunto?
Por lo general no es necesario ser alemán, ni haberse casado en Alemania, para divorciarse aquí. Lo que suele importar es su vínculo con el país más que su nacionalidad. Como regla general, un tribunal de familia alemán puede conocer de su divorcio si ambos cónyuges residen habitualmente en Alemania, o por otros motivos previstos en las normas europeas y alemanas.
El divorcio lo tramita un tribunal de familia especializado (el Familiengericht, una sección del Amtsgericht local). En un divorcio contencioso, el derecho alemán exige por lo general que cada cónyuge esté representado por un abogado. Cuando ambos cónyuges están de acuerdo, a menudo solo necesita abogado el cónyuge que presenta la demanda, mientras que el otro puede simplemente prestar su consentimiento. Dado que las normas procesales difieren de las de muchos otros países, confirme pronto qué exige su caso.
¿La ley de qué país se aplica a su divorcio?
Una sorpresa frecuente es que un tribunal alemán no aplicará automáticamente el derecho alemán de divorcio. Dentro de la mayor parte de la UE, los tribunales utilizan un marco común (a menudo denominado las normas Roma III) para decidir la ley de qué país rige el divorcio. A grandes rasgos, suele ser:
- la ley que los cónyuges hayan elegido válidamente con antelación, cuando esté permitido; en su defecto,
- la ley del país donde ambos residen habitualmente; o, a falta de ella,
- la ley de su última residencia común, o su nacionalidad común.
Así pues, un tribunal alemán podría aplicar el derecho de otro país, o un tribunal extranjero podría aplicar el derecho alemán. Las normas que deciden cómo se reparten el patrimonio, las pensiones y los alimentos pueden ser de nuevo distintas, de modo que esta es un área en la que el asesoramiento temprano tiende a ahorrar tiempo y costes.
El año de separación: un rasgo clave del sistema alemán
El divorcio alemán se articula en torno a la idea de que un matrimonio se ha roto de forma irreparable, y la principal manera de demostrarlo es un periodo de vida separada. En la mayoría de los casos las parejas deben completar un año de separación (el Trennungsjahr) antes de que pueda concederse el divorcio. Algunos puntos suelen importar a las parejas extranjeras:
- Vivir separados no siempre significa dos domicilios. A veces los cónyuges pueden separarse «dentro del hogar» dividiendo con claridad sus vidas bajo un mismo techo, aunque esto es más difícil de probar.
- Si ambos cónyuges están de acuerdo tras un año de separación, el procedimiento suele ser más sencillo.
- Cuando uno de los cónyuges se opone, puede ser necesaria una separación más prolongada, con sujeción a excepciones limitadas.
La duración exacta, las excepciones y la forma de probar la separación pueden cambiar, así que confirme la situación vigente con un abogado.
Los hijos: custodia y régimen de visitas
El derecho alemán traza una distinción útil entre la patria potestad (la autoridad legal para tomar decisiones sobre un hijo, conocida como elterliche Sorge) y el lugar donde el menor vive principalmente. Los padres casados suelen compartir la patria potestad, que a menudo sigue siendo compartida tras el divorcio, considerándose por lo general un domicilio como residencia principal del menor. Las decisiones se guían por el interés superior del menor, y los servicios de protección de la juventud (el Jugendamt) suelen animar a los padres a acordar ellos mismos los arreglos, interviniendo el tribunal cuando no lo logran.
Para las familias internacionales, una cuestión merece especial cuidado: por lo general un progenitor no puede simplemente trasladarse al extranjero con un hijo sin el acuerdo del otro progenitor o el permiso del tribunal. Trasladar a un menor a través de fronteras sin el consentimiento debido puede tener graves consecuencias legales, así que busque asesoramiento antes de planificar cualquier mudanza.
Alimentos y pensiones
Alemania reconoce varios tipos de prestación económica, tratados de forma separada respecto al reparto del patrimonio. Los alimentos para los hijos se basan por lo general en las necesidades del menor y en los ingresos del progenitor obligado al pago; en la práctica, los tribunales alemanes utilizan ampliamente una tabla de referencia (conocida comúnmente como la Düsseldorfer Tabelle) como punto de partida. Las cifras se actualizan periódicamente, así que considere cualquier número que lea como aproximado y confirme el importe vigente con un abogado.
Los alimentos entre cónyuges pueden corresponder durante la separación y, en algunos casos, después del divorcio. Los alimentos posteriores al divorcio no son automáticos; dependen de factores como el cuidado de hijos pequeños, la edad, la salud y la duración del matrimonio, y existe una fuerte expectativa de que los adultos se mantengan a sí mismos cuando razonablemente puedan hacerlo.
Un rasgo que suele sorprender a las parejas extranjeras es la compensación de pensiones (el Versorgungsausgleich), por la que los derechos de pensión generados durante el matrimonio se equilibran por lo general entre los cónyuges como parte del divorcio. Cómo funciona esto con pensiones extranjeras o internacionales puede ser complicado, así que señale pronto a su abogado cualquier pensión en el extranjero.
Complicaciones transfronterizas que conviene vigilar
Los divorcios internacionales tienen elementos adicionales en juego. Algunos que suelen pillar desprevenidas a las parejas:
- Dónde presentar la demanda. Si cada uno tiene vínculos con más de un país, puede que más de un tribunal sea competente para conocer del caso. En Europa suele aplicarse un principio de «prioridad temporal», y la elección del país puede afectar a la ley aplicable, a la rapidez y al coste.
- Reconocimiento en el país de origen. Un divorcio alemán goza de amplio reconocimiento, pero los pasos difieren según el país, y algunos Estados exigen un procedimiento de reconocimiento adicional, así que consulte con un abogado en ambos lugares.
- Documentos y traducción. Los certificados y documentos extranjeros procedentes de fuera de la UE pueden requerir traducción oficial y legalización (como una apostilla), así que prevea tiempo para ello.
- Bienes en varios países. Los inmuebles, las cuentas o los negocios situados en el extranjero pueden plantear dudas sobre qué tribunal los reparte, de modo que coordinar el asesoramiento entre jurisdicciones ayuda a evitar resultados contradictorios.
Las normas y los umbrales en esta materia cambian, y mucho depende de los hechos concretos de su caso, así que utilice esto como un mapa y no como una respuesta definitiva.
Hacerlo bien
El divorcio en Alemania sigue una lógica clara una vez que se entiende el año de separación, la distinción entre qué tribunal conoce del caso y qué ley aplica, y cómo se gestionan la custodia, los alimentos y las pensiones. Para una pareja internacional, la capa transfronteriza es donde pequeñas decisiones tempranas pueden tener un gran efecto más adelante. Este artículo es información general únicamente y no constituye asesoramiento jurídico, así que, antes de actuar, hable con un abogado de familia cualificado en Alemania que trabaje habitualmente con clientes extranjeros y pueda confirmar las normas vigentes para su situación.